Vivimos en un mundo que tiene demasiados problemas y muy pocas soluciones. Muchos millones de personas son víctimas constantes del hambre. Las drogas arruinan la vida de muchos. Cada vez más familias se desintegran. El incesto y la violencia familiar son noticia corriente. El hombre envenena el mismo aire que respira y el agua que bebe. Mientras tanto, el crimen va alcanzando a más y más de nosotros. ¿Cree usted que habrá solución alguna vez para estos problemas?
ADEMÁS, vivimos en una era de decisiones difíciles. Por ejemplo, muchas personas se oponen rotundamente al aborto, y lo llaman asesinato de los que no han nacido. Otras tienen la firme opinión de que las mujeres tienen autoridad sobre sus propios cuerpos y deben decidir por sí mismas lo que han de hacer al respecto. Para muchos, la homosexualidad, el adulterio y las relaciones sexuales premaritales son inmoralidad crasa. Otros creen que esas prácticas son asunto de selección personal. ¿Quién puede decir quiénes tienen la razón y quiénes no?
2 La Biblia ofrece guía en asuntos de moralidad, y describe soluciones eficaces a los problemas del crimen, el hambre y la contaminación. Pero hay una dificultad: la mayoría de la gente ya no ve a la Biblia como autoridad en esos asuntos. Hubo un tiempo en que se prestaba atención a la Biblia con respeto... por lo menos en Occidente. Aunque la Biblia fue escrita por humanos, en la cristiandad la mayoría de las personas solía aceptarla como la Palabra de Dios, pues se creía que Dios mismo había inspirado su contenido.
3 Sin embargo, lo común hoy es ser escéptico en cuanto a todo: las costumbres, las ideas, la moralidad, hasta la existencia de Dios. Especialmente se duda de lo valioso de la Biblia. Parece que la mayoría de la gente cree que la Biblia está fuera de moda y no tiene aplicación en la actualidad. Pocos son los intelectuales modernos que la ven como la Palabra de Dios. La mayor parte de la gente concordaría más bien con el erudito James Barr, quien escribió: “El relato que doy de cómo se formó la tradición bíblica es el relato de una obra humana. Se trata de la declaración de las creencias de un hombre”1.
4 ¿Es eso lo que usted cree? ¿Es para usted la Biblia la Palabra de Dios, o es palabra del hombre? Prescindiendo de cómo contestaría usted esa pregunta, considere esto: Si la Biblia es solo palabra humana, entonces, lógicamente, no hay respuesta clara para los problemas de la humanidad. Lo único que podrán hacer los humanos será arreglárselas como mejor puedan, con la esperanza de que de alguna manera eviten envenenarse de muerte a sí mismos o volarse en pedazos en una guerra nuclear. Pero si la Biblia es la Palabra de Dios, es precisamente lo que necesitamos para sobrevivir a este tiempo difícil.
5 Esta publicación presentará prueba de que la Biblia es realmente la Palabra de Dios. Y los publicadores esperan que, después que usted haya considerado la prueba, se dé cuenta de que la Biblia contiene las únicas soluciones válidas a los problemas del hombre. Sin embargo, primero quisiéramos que usted notara unos hechos que, por sí mismos, hacen que la Biblia merezca su consideración.
Incomparable como libro de mayor venta
6 Para empezar, entre los libros de mayor venta es el de más amplia distribución de toda la historia. Según la edición de 1988 del Guinness Book of World Records (Libro de récords mundiales Guinness) se calcula que entre 1815 y 1975 se imprimieron 2.500.000.000 de ejemplares de la Biblia. Esa es una cifra enorme. Ningún otro libro de la historia siquiera se acerca a la Biblia en cifras de distribución.
7 Además, ningún otro libro se ha traducido en tantos idiomas. Ahora la Biblia se puede leer, en su totalidad o en parte, en más de 1.800 diferentes idiomas. La Sociedad Bíblica Americana informa que ahora el 98% de la población de la Tierra tiene acceso a ella. ¡Imagínese el enorme esfuerzo implicado en producir tantas traducciones! ¿Qué otro libro ha recibido tanta atención?
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